Todo era normal en mi vida…hasta
que el descubrimiento de una mentira hizo que mi vida diera un giro de cientos
ochenta grados…
Bella POV
Tenía ante mí a la más hermosa creatura. Su belleza era descomunal, casi incomparable. Su cabello dorado y totalmente desordenado, le daba un aspecto peligrosamente sexy. Su rostro era hermoso fresco y masculino. Podía perderme en su sonrisa torcida y en sus ojos atrayentes ojos esmeralda…
“¡¿Qué estas pensando?!” me regañé mentalmente por describir de esa forma a uno de mis hermanos. Pero aunque quisiera, no podía negarlo. Él era exageradamente hermoso y sexy…
-Es un honor para nosotros tenerte en casa, Bella -dijo mientras dibujaba pequeños círculos con su dedo pulgar en el dorso de mi mano que aun sostenía. No pude evitar sonrojarme nuevamente, pero trate de tranquilizarme para poder agradecerle.
-El honor es mío. Aun no puedo creer que realmente de un momento a otro cambiase mi vida…-dije con un poco de nostalgia al recordar casi todo lo que perdería. Extrañaría a mis pequeños, a mis amigos y a mi acogedora familia.
-Los Ángeles no lloran, pequeña -sentenció el dueño de la voz aterciopelada mientras que sus largos dedos retiraban un par de lágrimas que por mis ojos corrían.
No sabía en qué momento se había desatado mi llanto, pero intente tranquilizarme, y regalarle a todos una supuesta sonrisa.
-Bella…-dijo Emmet con un eje de decepción y tristeza. Sabía que su desconcierto era porque pensaba que me arrepentía de haber venido a Forks y vivir con mi verdadera familia.
-Estoy bien, quizás un poco cansada, pero sobreviviré -bromeé intentando romper la tensión que se sentía en el lugar en ese momento.
-Bien creo que lo mejor será que Bella conozca su habitación, y luego tome un reparador baño para después mostrarle el resto de la casa -dijo la pequeña Alice mientras de un tirón retiraba mi mano que aun sostenía mi hermano y la tomaba para llevarme casi corriendo al piso de arriba con un enorme entusiasmo.
-Edward, ayúdame con el equipaje de Bella. Jasper y Emment, terminen de arreglar todo lo que preparamos para nuestra hermana -demandó con exigencia el pequeño torbellino a lo que los demás chicos obedecieron sin quejidos.
-Woow, es como si fuesen tus esclavos, y tu, su amo -bromeé intentando tranquilizar los ánimos.
-Es algo normal. Solo tienes que encargarte de amaestrarlos…-dijo Alice mientras se reía a carcajadas limpias, por lo cual no pude evitar unirme a ella por lo contrario de mi caso.
Mis hermanos eran mi adoración, y yo hacia cualquier cosa que los mantuviese contentos y de buenos ánimos.
Nos detuvimos en el tercer piso, en el que se suponía que estaría mi habitación. Había un enorme pasillo y solo se veían dos puertas en toda la extensión del piso, por lo que Alice me informo que la primera puerta era mi habitación, y la que estaba al final del pasillo era la de Edward, y que si quería que fuésemos buenos hermanos y amigos, no me atreviera a invadir su privacidad o Edward me chuparía la sangre como si fuese un vampiro. Al principio me aterroricé, pero no pude más que reír cuando Alice comenzó a reírse porque le había creído.
-No es cierto, no es tan malvado. Pero ven, es hora de que conozcas la que será tu habitación. La cual, entre todos decoramos…-dijo mientras apretaba emocionada una de mis manos para después abrir la puerta y mostrarme lo que se ocultaba al otro lado.
Mi mandíbula cayó al ver lo hermosa que era la habitación y lo extenso de su espacio.
-Emment comentó que odiabas que te llamasen Isabella porque tu madre solo te llamaba así cuando iba a retarte o te estaba regañando, por lo que nos informó que podíamos llamarte Bella y por eso decidimos bordar la letra “B” en algunos almohadones para que tuviese una especie de insignia propia en tu habitación, lo cual indicaría que este sería tu espacio.
-Es hermoso, en serio… No debieron molestarse tanto -dije sonriente por lo que me estaba contando. Ciertamente, odiaba que me llamasen Isabella, porque me hacían sentir como si mi madre me estuviese regañando, además de que hacía sentir… anciana -sin ofender-.
-No fue ninguna molestia, pequeña. Todos decidimos colaborar para hacerte sentir en casa y créeme que esto no es todo… Como diría Alice: “la fiesta viene empezando”… -dijo Edward mientras depositaba mi equipaje en la enorme cama.
-Bueno realmente agradezco todo esto. Creo que están cumpliendo su objetivo y me están haciendo sentir en casa -les dije sonriente cuando comenzaba a abrir una de mis maletas para colocar la pocas cosas que traía en su lugar, ya que el mantener en orden todo era mi pequeña obsesión.
-Me alegra, Bella. Pero tú, en este mismo momento, dejas eso, Ve y toma una ducha. Ah, y usa uno de los vestidos que hay en el closet derecho… Vamos a darte la bienvenida como lo mereces, y no quiero quejas ni pretextos -dijo Alice mientras me retiraba las manos de la maleta y me indicaba que me metiese al cuarto de baño.
-Vuelvo enseguida -sentenció antes de salir corriendo de la habitación y ni si quiera me daba tiempo de inventarme un pretexto.
-Pero…-fue lo único que logré articular, ya que me encontraba perturbada por lo que hace unos segundos había sucedido.
-Sin peros, date prisa, ángel. No queremos que ese pequeño duende arranque tus alas por no hacer lo que te estaba pidiendo -dijo Edward sonriente y divertido por lo que estaba viendo.
-¿Todo el tiempo es así? -le pregunté mientras tomaba una toalla de una de las perchas para irme a tomar un baño.
-Todo el tiempo. Más vale que te acostumbres o será una enorme tortura compartir con ella tu tiempo -dijo Edward antes de que comenzase a caminar para salir de la habitación.
-Gracias por tu consejo, Dios Griego -le dije sonriendo, a lo que él respondió la sonrisa un poco incrédulo. -Tú me asemejas con un Ángel, así que me parece justo a ti también asemejarte a algo…-expliqué para que pudiese comprender el porqué lo de “Dios Griego”.
-De acuerdo, me parece justo, ángel -dijo mientras me dedicaba una sonrisa amable para después marcharse.
Me di media vuelta e ingrese al cuarto de baño con una gran sonrisa y sin poder explicarme a ciencia cierta el porqué de ella, y aun sin entender lo que había pasado. Después de todo, mi llegada a Forks no había sido tan difícil y podría decirse que sabía llevarlo.
Me duché lo más lento que pude hasta que sentí mi cuerpo un poco más relajado. La bañera era enorme y realmente hermosa, nada comparado al antiguo baño que había en mi pequeño cuarto. Tomé la toalla y sequé lentamente mi cuerpo, me hice una coleta alta y cepillé mis dientes para luego ir aplicar un poco de crema en mi cuerpo. Cuando salí del baño, me sorprendí de ver completamente ordenado mi equipaje. Ya no estaba sobre la cama, y podía ver mis cremas y otros enceres de aseo bien colocados en uno de los tocadores.
El vestido era realmente hermoso, pero estaba más que segura que era un tanto exagerado. Aparte de que no sentaría bien en mi pequeño y recién formándose cuerpo. Negué con mi cabeza nuevamente, y luego me volví a fijar en su rostro, el cual denotaba seguridad, como si estaba más que convencida de que me pondría el vestido aún cuando no estaba de acuerdo…
Capitulo
12. Dios Griego
Bella POV
Tenía ante mí a la más hermosa creatura. Su belleza era descomunal, casi incomparable. Su cabello dorado y totalmente desordenado, le daba un aspecto peligrosamente sexy. Su rostro era hermoso fresco y masculino. Podía perderme en su sonrisa torcida y en sus ojos atrayentes ojos esmeralda…
“¡¿Qué estas pensando?!” me regañé mentalmente por describir de esa forma a uno de mis hermanos. Pero aunque quisiera, no podía negarlo. Él era exageradamente hermoso y sexy…
-Es un honor para nosotros tenerte en casa, Bella -dijo mientras dibujaba pequeños círculos con su dedo pulgar en el dorso de mi mano que aun sostenía. No pude evitar sonrojarme nuevamente, pero trate de tranquilizarme para poder agradecerle.
-El honor es mío. Aun no puedo creer que realmente de un momento a otro cambiase mi vida…-dije con un poco de nostalgia al recordar casi todo lo que perdería. Extrañaría a mis pequeños, a mis amigos y a mi acogedora familia.
-Los Ángeles no lloran, pequeña -sentenció el dueño de la voz aterciopelada mientras que sus largos dedos retiraban un par de lágrimas que por mis ojos corrían.
No sabía en qué momento se había desatado mi llanto, pero intente tranquilizarme, y regalarle a todos una supuesta sonrisa.
-Bella…-dijo Emmet con un eje de decepción y tristeza. Sabía que su desconcierto era porque pensaba que me arrepentía de haber venido a Forks y vivir con mi verdadera familia.
-Estoy bien, quizás un poco cansada, pero sobreviviré -bromeé intentando romper la tensión que se sentía en el lugar en ese momento.
-Bien creo que lo mejor será que Bella conozca su habitación, y luego tome un reparador baño para después mostrarle el resto de la casa -dijo la pequeña Alice mientras de un tirón retiraba mi mano que aun sostenía mi hermano y la tomaba para llevarme casi corriendo al piso de arriba con un enorme entusiasmo.
-Edward, ayúdame con el equipaje de Bella. Jasper y Emment, terminen de arreglar todo lo que preparamos para nuestra hermana -demandó con exigencia el pequeño torbellino a lo que los demás chicos obedecieron sin quejidos.
-Woow, es como si fuesen tus esclavos, y tu, su amo -bromeé intentando tranquilizar los ánimos.
-Es algo normal. Solo tienes que encargarte de amaestrarlos…-dijo Alice mientras se reía a carcajadas limpias, por lo cual no pude evitar unirme a ella por lo contrario de mi caso.
Mis hermanos eran mi adoración, y yo hacia cualquier cosa que los mantuviese contentos y de buenos ánimos.
Nos detuvimos en el tercer piso, en el que se suponía que estaría mi habitación. Había un enorme pasillo y solo se veían dos puertas en toda la extensión del piso, por lo que Alice me informo que la primera puerta era mi habitación, y la que estaba al final del pasillo era la de Edward, y que si quería que fuésemos buenos hermanos y amigos, no me atreviera a invadir su privacidad o Edward me chuparía la sangre como si fuese un vampiro. Al principio me aterroricé, pero no pude más que reír cuando Alice comenzó a reírse porque le había creído.
-No es cierto, no es tan malvado. Pero ven, es hora de que conozcas la que será tu habitación. La cual, entre todos decoramos…-dijo mientras apretaba emocionada una de mis manos para después abrir la puerta y mostrarme lo que se ocultaba al otro lado.
Mi mandíbula cayó al ver lo hermosa que era la habitación y lo extenso de su espacio.
La cama
era enorme, y habían demasiados armarios. Estantes con variedad de libros, y
una mesa con una laptop. Todo era precioso, pero mi atención se centró en
aquella hermosa cama y uno de sus cojines que llevaba una “B” bordeado. No pude
evitar acercarme hasta donde se encontraba el hermoso cojín y tomarlo entre mis
brazos.
-Emment comentó que odiabas que te llamasen Isabella porque tu madre solo te llamaba así cuando iba a retarte o te estaba regañando, por lo que nos informó que podíamos llamarte Bella y por eso decidimos bordar la letra “B” en algunos almohadones para que tuviese una especie de insignia propia en tu habitación, lo cual indicaría que este sería tu espacio.
-Es hermoso, en serio… No debieron molestarse tanto -dije sonriente por lo que me estaba contando. Ciertamente, odiaba que me llamasen Isabella, porque me hacían sentir como si mi madre me estuviese regañando, además de que hacía sentir… anciana -sin ofender-.
-No fue ninguna molestia, pequeña. Todos decidimos colaborar para hacerte sentir en casa y créeme que esto no es todo… Como diría Alice: “la fiesta viene empezando”… -dijo Edward mientras depositaba mi equipaje en la enorme cama.
-Bueno realmente agradezco todo esto. Creo que están cumpliendo su objetivo y me están haciendo sentir en casa -les dije sonriente cuando comenzaba a abrir una de mis maletas para colocar la pocas cosas que traía en su lugar, ya que el mantener en orden todo era mi pequeña obsesión.
Y
estaba claro que ni en Forks ni en China cambiaría eso.
-Me alegra, Bella. Pero tú, en este mismo momento, dejas eso, Ve y toma una ducha. Ah, y usa uno de los vestidos que hay en el closet derecho… Vamos a darte la bienvenida como lo mereces, y no quiero quejas ni pretextos -dijo Alice mientras me retiraba las manos de la maleta y me indicaba que me metiese al cuarto de baño.
-Vuelvo enseguida -sentenció antes de salir corriendo de la habitación y ni si quiera me daba tiempo de inventarme un pretexto.
-Pero…-fue lo único que logré articular, ya que me encontraba perturbada por lo que hace unos segundos había sucedido.
-Sin peros, date prisa, ángel. No queremos que ese pequeño duende arranque tus alas por no hacer lo que te estaba pidiendo -dijo Edward sonriente y divertido por lo que estaba viendo.
-¿Todo el tiempo es así? -le pregunté mientras tomaba una toalla de una de las perchas para irme a tomar un baño.
-Todo el tiempo. Más vale que te acostumbres o será una enorme tortura compartir con ella tu tiempo -dijo Edward antes de que comenzase a caminar para salir de la habitación.
-Gracias por tu consejo, Dios Griego -le dije sonriendo, a lo que él respondió la sonrisa un poco incrédulo. -Tú me asemejas con un Ángel, así que me parece justo a ti también asemejarte a algo…-expliqué para que pudiese comprender el porqué lo de “Dios Griego”.
-De acuerdo, me parece justo, ángel -dijo mientras me dedicaba una sonrisa amable para después marcharse.
Me di media vuelta e ingrese al cuarto de baño con una gran sonrisa y sin poder explicarme a ciencia cierta el porqué de ella, y aun sin entender lo que había pasado. Después de todo, mi llegada a Forks no había sido tan difícil y podría decirse que sabía llevarlo.
Me duché lo más lento que pude hasta que sentí mi cuerpo un poco más relajado. La bañera era enorme y realmente hermosa, nada comparado al antiguo baño que había en mi pequeño cuarto. Tomé la toalla y sequé lentamente mi cuerpo, me hice una coleta alta y cepillé mis dientes para luego ir aplicar un poco de crema en mi cuerpo. Cuando salí del baño, me sorprendí de ver completamente ordenado mi equipaje. Ya no estaba sobre la cama, y podía ver mis cremas y otros enceres de aseo bien colocados en uno de los tocadores.
Posé nuevamente mi mirada en la cama y me
percaté de que allí se encontraba un hermoso y demasiado sexy vestido blanco,
extendido sobre la cama. Pase saliva por mi garganta y negué mentalmente,
divisando -desde ya- que esa prenda era algo que jamás iba a ponerme.
-Claro que la usaras -sentenció Alice desde el otro extremo de la cama. No la había visto antes, pero estaba loca si creía que esta vez cumpliría sus caprichos.
-Claro que la usaras -sentenció Alice desde el otro extremo de la cama. No la había visto antes, pero estaba loca si creía que esta vez cumpliría sus caprichos.
El vestido era realmente hermoso, pero estaba más que segura que era un tanto exagerado. Aparte de que no sentaría bien en mi pequeño y recién formándose cuerpo. Negué con mi cabeza nuevamente, y luego me volví a fijar en su rostro, el cual denotaba seguridad, como si estaba más que convencida de que me pondría el vestido aún cuando no estaba de acuerdo…
-Por
supuesto que no…-protesté nuevamente yo, y su sonrisa malévola fue lo último
que necesite para mi auto-rendición.
Sin
duda, Alice era terca y no aceptaba nunca un no como respuesta.
**********************************
Recien actualizado disfrutenlo se les quiere hasta otro dia vampiritas mordiditas... dejen sus coments de ellos nos alimentamos...
Las amo ..... Att. Aqua Marie Cullen






5 Got@ (s) de S@ngre por l@s que Seguir!!:
XDDDD
PRIMERA! -Creo..- XD
Ok, primero que nada, de parte de ambas si me permites Aqua, pedir perdon chicas por la demora... =/ Surgieron varios problemas, pero lo unico que podemos decir es: PERDON! *se arrodillan suplicando* ;)
Ahora si, esperamos que les haya gustado... C:
Besoos!!!
Ally C-B.
Hola Aqua q bueno q volviste me gusto mucho el capitulo y mas con ese Dios Griego jaja un muy buen apodo y ella es un Angel par de ellos,esperemos q todos la traten bien,saludos y Feliz Año Nuevo!!
Hola chicas me dio mucha alegría saber que me complacieron con retomar esta historia de el cambio, me encanta. ya siento que las quiero a las dos.
les deseo muchas felicidades y mucha inspiración en este 2012.
sigan escribiendo esta historia y todas las demás. saludos
bye
Holoa Aqua me da mucho gusto que hayas retomado tu blog ya que es uno de los mejores. la verdad me asuste mucho cuando entre y me lo daban como eliminado. tratare de pasar mas seguido un beso. y esta historia es una de las que me encantan seguire pendiente.
Menos mal que seguiste con la historia, me agrada mucho la verdad, la ire siguiendo encantada :) espero que te pases por mi blog aver que te parece http://eclipsadoamanecer.blogspot.com/
muchas graciaas :)
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